COFRADÍA DE LA SANGRE Y CRISTO DE SAN MARCELO

Año de Fundación: Anterior a 1578 pues en dicho año ya consta documentalmente su existencia.

Historia: El origen de la Cofradía de la Sangre-Santísimo Cristo de San Marcelo ha de encontrarse en la antigua Cofradía de la Preciosísima Sangre de Cristo, que se erigió en la Iglesia que erigió en el año 1394 D. Juan II de Aragón en Segorbe.

Dicho templo se encontraba en el arrabal de la Ciudad de Segorbe, fuera de las murallas y en una zona de moriscos a la que se repobló con algunas familias de cristianos viejos.

La Cofradía pasó por diversas vicisitudes a lo largo de los siglos, reapareciendo de nuevo en la historia en los siguientes documentos

• En la biografía del Prelado de la diócesis de Segorbe, D. Francisco Sancho y Allepuz (1577-78), que "En la visita a la Iglesia de la Sangre, dio impulso a la Cofradía titulada La Preciosísima Sangre de Cristo, erigida a mediados del siglo en curso"

• En la de su sucesor, D. Gil Ruiz de Lihori (1579-82) que indica : " El día 3 de Marzo de 1580 visita la Iglesia de la Sangre y provisiona a la "Confraternitatis Pretiostimae Sanguinis Domini nostri Jessucristi" (sic)

En el año 1586 el Papa Gregorio XIII ya concedió indulgencias a la Cofradía.

El hito más importante de la Cofradía fue la vinculación de la Cofradía a Roma por lo que se solicitó y se obtuvo del Papa Benedicto XIII, el 31 de agosto de 1725, la Bula Pontifica que agregaba la Cofradía de la Sangre a la Archicofradía del Santísimo Cristo que venera en Roma en la Iglesia de San Marcelo, lo que hizo extensible las múltiples indulgencias concedidas a la Archicofradía de Roma, a los cofrades de Segorbe. Esta circunstancia hizo que a partir de ese momento y como muestra de agradecimiento, a la imagen del Cristo se le empezara a denominar Cristo de San Marcelo y a la cofradía “,Cofradía del Cristo de San Marcelo”, en honor a la Archicofradía de Roma, sin alterar sustancialmente la personalidad mantenida por la Cofradía hasta entonces.

La mayor joya religiosa, sagrada y artística sobre la que gira toda la vida de la cofradía era la imagen del Stmo. Cristo de San Marcelo (una talla de escultor anónimo del siglo XVI), que presidía el altar mayor de la Iglesia de La Sangre.

En los altares laterales de esta Iglesia se encontraban Pasos de la Semana Santa, “La Oración del Huerto", "La Flagelación", "La Verónica", etc. , así como cuadros de pintores importantes, destacando el retablo de “ San Vicente Ferrer” S (XVI) del pintor Vicente Masip, padre de Juan de Juanes, que en la actualidad se encuentra en el Museo Catedralicio de Segorbe.

Breves y Bulas concedidas por los Sumos Pontífices, Tomos que recogían los acuerdos de la Cofradía y el Archivo Histórico de la misma, se encontraban depositados en la Sacristía de la misma. Todo lo anteriormente nombrado se perdió debido a la Guerra Civil,

La Iglesia fue alcanzada por un bombardeo en la Guerra Civil Española y su interior fue saqueado y destruido.

Esta es la inscripción en piedra, que se conserva en la sede de la Cofradía, la que se encontraba en lo alto de la puerta de la Iglesia, dando nombre a la Iglesia y a la Cofradía. En la actualidad se puede observar el contorno de la Iglesia de la Sangre, junto a la sede de la Cofradía, (Plaza de la Sangre de Segorbe) marcado en el pavimento del suelo, gracias a las labores de excavación que se han llevado a cabo en la mismo en el pasado año 2005 por los arqueólogos municipales.

Organización Interna: La Cofradía está gobernada por una Junta de Gobierno compuesta por: Clavario, que es la máxima representación de la Cofradía, junto con seis Mayorales, Prior, Secretario Vicesecretario y Depositario.

La designación del Clavario y de los seis Mayorales, responderá al turno ascendente según el orden de antigüedad en la inscripción para la Clavaría. Estos cargos tienen una duración de un año, desde el Sábado Santo de un año al del año siguiente, pasando el Mayoral de mayor antigüedad al cargo de Clavario y entrando en la Junta Directiva un nuevo Mayoral, según el orden ascendente.

Al Prior, lo designará el Sr. Obispo a propuesta de la Cofradía.

El cargo de Secretario, Vicesecretario y de Depositario son designados por la Junta General Ordinaria, que se celebra el Viernes Santo, entre los cofrades por votación entre los candidatos que se presentan.

La duración del cargo es ilimitada, hasta que se presente la renuncia al mismo a la Junta General le retire su confianza.

El Secretario es la persona que mantiene el día a día de la Cofradía, siendo de "facto" el que la dirige. Suele ser un cofrade con prestigio y con una dilatada experiencia y conocimiento de la Cofradía durante los años de permanencia en la misma.

La Junta Directiva se reunirá siempre que la convoque el Clavario o el Prior, o lo soliciten tres de los componentes de la Junta de Gobierno, teniendo dos fechas anuales fijas, una en la semana anterior a la fiesta de la Preciosísima Sangre de Cristo y la otra en el día de San Matías.

La Junta General ordinaria se celebra dos veces al año, en la semana siguiente a la Virgen de la Cueva Santa y la otra en la mañana de Viernes Santo.

Admisión: Pueden pertenecer a la Cofradía las personas de cualquier edad, sexo o condición. Los menores de edad pueden ser inscritos por sus representantes. La solicitud de inscripción ha de ser presentada por dos cofrades.

Procesiones: Tradicionalmente solo desfilan los hombres en las Procesiones, con los hábitos penitenciales portando hachones de cera encendidos.

Pasos e Imágenes: La actual imagen del Cristo de San Marcelo data del año 1943 siendo producto del entusiasmo y aportación económica de los cofrades y de los habitantes la ciudad, su autor D. José Ortells López, profesor de la Real Academia de San Fernando de Madrid, realizó una excelente imagen, siguiendo las líneas de expresión y semblante de la antiquísima imagen venerada y con similares remates y cartela de plata. La escultura es de tamaño natural, ejecutada toda ella en modera noble. En la actualidad se venera en una capilla de la Iglesia Parroquial de San Pedro.

Otro de los pasos importantes de la Cofradía es el de la imagen de la Virgen de la Soledad, donada por la familia Torres Murciano y Cortel en el año 1956. Obra del escultor D. José Mª. Hervás Benet, enraizado a Segorbe, de donde procedía su padre. La Virgen de la Soledad está ornamentada con un soberbio manto real, de gran cola de terciopelo negro, bordado en oro. Va montada en una magnífica peana carroza de madre tallada efectuada por destacados artistas segorbinos, adornada con múltiples velones y flores. Entre la tallas, figuran delicados medallones con las estaciones del Vía Crucis y el escudo de la Cofradía.

Símbolos o Estandartes: La Cofradía cuenta con seis estandartes y el guión propio de la misma. Los estandartes, de gran tamaño, representan, sobre fondo negro diversas alegorías de la semana santa: los clavos, la corona de espinas, la columna siendo costumbre colocarlos en los balcones de los domicilios de los Mayorales. El guión también sobre terciopelo negro, encabeza las rocesiones y preside los actos de la cofradía.

Hábito penitencial: La vesta o hábito penitencial de los cofrades es una amplia túnica de color negro, con larga cola y capuchón dejado caer sobre la espalda, con tiras frontales de terciopelo de igual color, con gorgueras y remates de la boca-manga de tul blanco plisado, con guante blanco, excepto el Viernes Santo, son de color negro. Es una característica, el hecho de desfilar a cara descubierta. El Clavario así como los que han ostentado anteriormente el cargo portan sobre la vesta como atributo, un crucifijo tipo pectoral de 20 cm. reproducción del Cristo de S. Marcelo, con cordón rojo y pasador dorado, que se impone cada año al nuevo clavario en el acto de su toma de posesión, figurando en el reverso del mismo la fecha de la misma. Los Mayorales a su vez, portan medallones de plata, en los cuales figura el escudo de la cofradía, figurando en el reverso de los mismos el número correlativo de su turno de antigüedad en el cargo, sujetos con cordón amarillo.

Actividades: Las actividades propias de la Cofradía se centran en la Semana Santa. Al carecer de templo propio, ya que la antigua sede se encontraba en la Iglesia de la Sangre, se celebran en la Parroquia de San Pedro, donde se ubica una capilla presidida por el Cristo de San Marcelo.

Jueves Santo: Celebración de los Oficios propios y visita a los Monumentos de las demás iglesias de Segorbe. Turnos de vela ante el monumento. Al anochecer tiene lugar la Procesión Penitencial de los miembros de la Cofradía por la calles de Segorbe, bajo el redoblar del tambor y el lastimero sonido del clarín, con la Virgen de la Soledad, portando el Clavario la imagen del Cristo de San Marcelo, llevando los Mayorales 1º y 2º los cordones que penden de los brazos de la Cruz.

Viernes Santo: Muy temprano por la mañana Solemne Vía Crucis por las calles circundantes a la Iglesia de San Pedro y presidido por la imagen del Cristo de San Marcelo, portado por el Clavario. A su finalización y ya en la Iglesia de San Pedro solemne sermón de las Siete Palabras, dirigido por un eminente orador sagrado. Al anochecer Procesión del Santo Entierro. Las cofradías de la ciudad de Segorbe conjuntamente, desfilan con la Imagen del Cristo Yacente por las calles de la Ciudad, con el Cabildo Catedralicio, presidido por el Sr. Obispo de la diócesis y autoridades locales.

Sábado Santo: Por la mañana, vela ante el Cristo Crucificado. Por la tarde, toma de posesión del nuevo Clavario para el siguiente año litúrgico, en presencia del anterior clavario y dando fe del acto el Sr. Secretario de la Cofradía. La imposición solemne del crucifijo que acredita el cargo es efectuada por el Sr. Prior de la Cofradía, nombrándose los nuevos Mayorales. Una vez concluido el acto, se procede a a adoración del Cristo portado ya por el nuevo Clavario.

Domingo de Resurrección: Santa misa en la Catedral, de donde parte a continuación la Procesión del Encuentro. Sin hábito penitencial y rodeados por la alegría de los fieles se celebra la Procesión del Encuentro presidida por el Sr. Obispo y las autoridades locales. La Cofradía lleva el anda de la Santísima Virgen, portando los miembros de las otras Cofradías, las de Cristo Resucitado. Al paso de la Virgen por las calles de la ciudad y a expensas del Clavario de la Cofradía, en el primer acto del ejercicio de su cargo del que toma posesión la tarde del Sábado Santo se disparan fuegos de artificio y cuando el anda de la Virgen pasa por la puerta de la sede de la cofradía, es de destacar la costumbre de arrojar "aleluyas" desde la azotea del edificio. Las aleluyas son trozos de papel de colores diferentes y cortas dimensiones con alegorías de la Resurrección. Con ellas el pueblo de Segorbe exterioriza la alegría ante el gran triunfo del Señor, siendo recogidas por la multitud presente.

Resto del Año: En el resto del año, se celebran misas por los cofrades difuntos y se suelen impartir conferencias, sobre temas de actualidad religiosa.

Otros datos de interés: Los cofrades al cierre del ejercicio del año 2005 ascienden a 278 entre hombres y mujeres, desfilando por término medio en las Procesiones del orden de 100 cofrades varones.

 BULA PAPAL A LA COFRADÍA

En el año 1725, S.S. el Papa Benedicto XIII concedió a la Cofradía de la Sangre de Segorbe la agregación a la Archicofradía del Stmo. Cristo de San Marcelo que se venera en la Iglesia del San Marcelo en la Calle del Corso de Roma.

La Bula estaba fechada el día 31 de Agosto de 1725, segundo de su pontificado.

Las indulgencias concedidas a la Archicofradía de Roma, se hicieron extensivas a la Cofradía de la Sangre, a saber:

100 DÍAS DE INDULGENCIA, por:

Visitar y orar en la Iglesia de la Sangre.

Rezar los Viernes un Padrenuestro y un Ave María ante la imagen del Cristo.

Rezar la corona, cualquier día de la semana.

Acompañar al Stmo. Cristo.

Asistir a los oficios de los cofrades difuntos y acompañar a los mismos al sepulcro.

INDULGENCIA PLENARIA, por:

Confesar y comulgar en la Iglesia de la Sangre el día de la Exaltación de la Santa Cruz.

Orar por la paz y concordia entre los príncipes cristianos, expiación de las herejías y exaltación de la Santa Madre Iglesia.

INDULGENCIA PLENARIA Y REMISION DE TODOS LOS PECADOS, por:

Confesar y comulgar en el acto de la muerte o pronunciar el dulce nombre de Jesús, si lo consiente la enfermedad.

Confesar y comulgar en la Iglesia de la Sangre en los siguientes días:

                - Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo.

                - En la Epifanía.

                - Pascua de Resurrección.

                - Pentecostés.

                - Día de la Preciosísima Sangre de Cristo.

Visitar la Iglesia de la Sangre el Jueves Santo, rezando cinco Padrenuestros y Ave Marías.

SIETE AÑOS DE INDULGENCIA, por:

Asistir a la solemne Procesión de Jueves Santo.